martes, 4 de diciembre de 2012

La mano que salió de la ferretería

Una mano biónica barata gana un premio y ayuda a los discapacitados en el día a dia.


Las manos biónicas disponibles en el mercado y que imitan los movimientos naturales de la mano cuestan decenas de miles de dólares, pero ésta en concreto, es tan barata como un garfio ortopédico y se mueve como si fuera una de esas manos de alta tecnología.

La Mano Stark (Stark Hand) es un ingenioso artefacto que usa resortes y cables para agarrar objetos simplemente tensando un cable. La mano tiene los cinco dedos individualmente articulados y siempre está cerrada, pero cuando se tensa un cable, en este caso con un movimiento del hombro, unido a una prótesis, la mano se abre y permite agarrar objetos, incluso objetos frágiles como pudiera ser un huevo o una copa de cristal. Mark Stark construyó en su garaje una mano biónica con materiales baratos que no necesita ni de baterías ni motores para moverse. 

Stark ideó la mano con materiales que se pueden encontrar fácilmente en cualquier tienda de bricolaje o ferretería, por lo tanto los repuestos no son caros y la mano ortopédica está al alcance de prácticamente cualquiera. Mark Stark se gana la vida diseñando válvulas y entró en el mundo de la ortopedia para ayudar a su amigo Dave Vogt que nació sin el brazo izquierdo

Gracias al Sr. Stark los discapacitados de todo el mundo pueden mejorar ostensiblemente su calidad de vida, ya que está en conversaciones con un fabricante ortopédico para comercializar su mano. Es probable que el modelo comercial esté mas refinado y sea más resistente, pero aún así será barato.




Fuente: Popular Science

Un avión cohete reutilizable y económico

Una empresa británica revive el proyecto HOTOL

Reaction Engines ha desarrollado un nuevo motor híbrido entre cohete y turbina. 


Los cohetes son una forma ineficiente de llegar al espacio, aunque bastante espectacular. A diferencia de los aviones a propulsión que usan el oxígeno del aire con combustible para obtener el impulso necesario para moverse, los cohetes deben llevar su propio oxígeno para operar en el vacío, lo que aumenta su peso y por lo tanto se gasta una cantidad enorme de combustible en levantar del suelo en el despegue ese mismo combustible.

Reaction Engines, una pequeña empresa británica dice que ha solucionado el problema. El 28 de Noviembre anunció que había completado una serie de pruebas con su motor SABRE, un híbrido de alta tecnología entre un cohete y una turbina. A baja altitud y velocidad (aunque puede alcanzar cinco veces la velocidad del sonido) SABRE operaría como una ligera y potente turbina. A velocidades y altitudes más altas cambiaría el combustible por oxígeno y actuaría como un cohete.

Al reducir la cantidad de oxígeno que una nave espacial necesita llevar, en teoría una nave equipada con este motor podría alcanzar la órbita terrestre y luego planear hasta aterrizar en una pista de aterrizaje comercial. Esto sería un gran avance, ya que hasta ahora, los cohetes espaciales eran ingenios de un solo uso y la lanzadera espacial no era de verdad una nave reutilizable ya que el depósito principal de combustible se destruía al reentrar en la atmósfera.

La empresa ha llamado a este nuevo concepto de nave, Skylon, y que podría usarse para realizar vuelos prácticamente diarios a la órbita terrestre. 

El secreto del motor reside en un pequeño y ligero, aunque potente, intercambiador de calor, diseñado para enfriar el aire que entra en el motor, el cual a altas velocidades, se calienta por la fricción hasta los 1.000 ºC. El intercambiador de calor lo enfría hasta los -150 ºC. Entre otros beneficios de este intercambiador es que elimina la necesidad de construir el motor con materiales que evitaran que se derritiese, aumentando así su peso final y reduciendo la carga útil de la nave.

Aunque este concepto no es nuevo, ya que Rolls Royce y British Aeroespace estuvieron estudiando este concepto en los 80 del siglo pasado, en su proyecto HOTOL, este nuevo proyecto ha despertado gran interés en la Agencia Espacial Europea. 

Las aplicaciones de este nuevo concepto no sólo serian espaciales, sino militares y comerciales, ya que un avión que vuele a Mach-5 en la atmósfera no es algo que se deba pasar por alto. Incluso el intercambiador de calor puede tener su lugar en aplicaciones terrestres que no estén relacionadas con la aeronáutica.

Fuente: The Economist

Me lo ha dicho un pajarito.

El más pequeño de los UAV's puede entrar por una ventana.


En 2006 DARPA, la Agencia Norteamericana de Proyectos Avanzados de Defensa financió a una empresa llamada AeroVironment para crear un OVNOT (Objeto Volante No Tripulado) o UAV (Unmanned aerial vehicle, por sus siglas en inglés) que fuera lo suficientemente pequeño para entrar volando por una ventana. La empresa terminó por desarrollar el Nano Hummingbird (Colibrí) un ingenio basado en un modelo anterior más grande, el Raven (Cuervo) que ya fue usado en combate en Afganistán en 2003.

El vehículo mide de una punta de un ala a la otra ala solamente 16,5 cm y pesa 18,7 gramos (menos que una pila AA) y está equipado con un cámara. Se controla desde una consola por control remoto y un ordenador en el interior del ingenio se encarga de corregir la velocidad y el movimiento de las alas.

El armazón interior está construido por tubos de fibra de carbono y recubierto de fibra y de una película de polivinilo.

El pajarito se mueve gracias a una asombrosa velocidad de sus alas ,que aletean 20 veces por segundo, cuatro veces menos que su homónimo natural que lo hace 80 veces por segundo, pero que sirve para hacer movimientos hacia delante, quedarse estacionario o incluso volar hacia atrás. Esto se consigue variando la inclinación de las alas o variando el movimiento de una de ellas frente a la otra, lo que hace que el vehículo gire hacia los lados o se mantenga estático en el aire.

El ángulo de la cámara se obtiene de la inclinación del cuerpo del Nano, cuando se mueve hacia adelante le da al operador una visión del terreno y cuando vuela en estacionario es ideal para espiar habitaciones.

Las aplicaciones de este nuevo aparato son cruciales en los campos de batalla urbanos donde con un par de estos mini aviones espía puedes controlar edificios y entornos que pueden resultar letales para los soldados. Su tamaño y ligereza garantiza que una patrulla o pelotón lo puedan poner en el aire en pocos segundos y ayudar a identificar amenazas antes de arriesgarse físicamente a entrar en un entorno potencialmente hostil.

Fuente: Popular Science